“TENTALEA” AMLO EL TERRERO DE REFORMAS CONSTITUCIONALES

AMLO adelanta sus intenciones de reformas a la Carta Magna, en tres temas sustanciales. Energía eléctrica, seguridad pública y matera político-electoral

TRAS LA VERDAD 

Miércoles 16 de junio de 2021 

Ante la imposibilidad política de que sus propuestas de reformas a la Constitución tengan éxito, AMLO adelanta sus intenciones de reformas a la Carta Magna, en tres temas sustanciales. Energía eléctrica, seguridad pública y matera político-electoral. Espera reacciones de la oposición, ante el lanzamiento de tres “bolas en cámara lenta” ¿O lo ponchan o lanza tres jonrones”  

Sigue, sin embargo, metiéndose en otro tema de trascendencia constitucional ¡La autonomía del Poder Judicial! Para el lego de López en Derecho Positivo Mexicano, el único capaz de poner en funcionamiento la nueva normatividad que rige las funciones del Poder Judicial, es su subordinado Arturo Zaldivar Lelo Delarrea, presidente de la SCJN y del Consejo de la Judicatura. Es frustrante la reiterada conducta de AMLO, entrometiéndose en las funciones del Poder Judicial, su conducta ha ensuciado, manchado, desprestigiado a la impartición de justicia, derivada de su obcecada necedad de ampliar por dos años más el plazo que establece la Constitución. 

Muchos años me desempeñé en el Poder Judicial y jamás alguien utilizó descabellado argumento para que pudiera funcionar el Poder Judicial ¿Qué de la capacidad de un solo hombre dependa el éxito de la aplicación de una ley? ¡Es de dementes! Solo una mente enfermiza puede pensar como lo hace López Obrador; el iluminado no cesa en su terquedad, al igual que él lo hace con su gobierno de la 4T, nadie como él tiene la capacidad de transformar al país. El tema lo manosea groseramente. La solución depende del Pleno de la Corte. La propuesta del presidente de la República lesiona la Constitución. Mal harían los ministros si aprueban la aberración de López. 

AMLO insiste en reformar al INE. Argumentación banal la que utiliza: que los consejeros sean honestos, que no los controle el presidente ni la oligarquía a los consejeros electorales del INE. Ese no es argumento, falaz el sedicente presidente, necedad sin sustento. Lo cierto que López quiere “engullir” al INE, para de ahí manipular los procesos electorales, acabar con la democracia, de paso manipular las consultas populares. Las minorías en Congreso de la Unión no lo permitirán. Aviesas pretensiones las de Andrés López. Solo un ingenuo puede creer las mentiras del presidente. 

Otro de sus deseos, eliminar la figura de los representantes populares de origen plurinominal. Claro que no debe prosperar la grosera idea de borrar del mapa electoral a las minorías, es retrotraerse a las épocas de mediados del siglo pasado. Curiosamente fue el resultado de la lucha política de la izquierda que no tenía voz en la Legislatura Federal. Ahora que la izquierda tiene mayoría, renuncia a la lucha de las minorías; Pablo Gómez, entre otros, es un remanente de ello. Lo que sí deben hacer, es reducir el número de cargos de minoría relativa y eliminar aquellos que se crearon para el Senado de la República. En este último caso, no puede haber representación proporcional de un Estado, cuyos representantes no son del Estado. Son premios entre los políticos. Como aquello de la primera minoría, otra aberración de la democracia, aun perdiendo la votación ganan un escaño. 

Diputados representan al pueblo, senadores a los Estados. Los mismos políticos abusaron de la figura al otorgarse más diputados a quienes ganaron diputaciones de mayoría relativa, fue entonces que rompieron la regla de la representación de las minorías en la Cámara. 

Iniciaron los abusos de toda la clase política y aseguraron espacios para dirigentes de partido y compadrazgos. La figura, inicialmente era para aquellos partidos que no ganaban elecciones, pero sí lograban votos, por lo tanto, esas voces de las minorías deberían estar representadas en la Legislatura. 

El mal ejemplo cundió y se aplicó en los Estados y municipios. Generaron la desproporción y perversión, las minorías suelen controlar a las mayorías, se mueven como péndulos, según les conviene se suman hacia cualquier lado sin importar las ideologías. Las reglas deben cambiar. Sí, pero no desaparecer a las minorías. 

Descabellada y antipopular la propuesta de AMLO, al pretender formalizar constitucionalmente lo que el pueblo mexicano rechazó: la no militarización de la policía civil. Dejó en el tintero otra aberrante idea: que la Guardia Nacional, pase a formar parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.  

Si bien de hecho lo hace el violador consuetudinario de la Constitución, quien por medio de simple memorándum ordenó que el Secretario de la Defensa, sea quien operativamente coordine la Guardia Nacional, ello no significa que se le haya autorizado lo que de motu propio acordó. 

Más poder al Ejército. Violación que ha sido tolerada por las oposiciones ¡Todas! El ilegal e inconstitucional memorándum circuló en redes sociales. La señora Rosa Icela Rodríguez, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, es solo un parapeto, su única labor es informar y archivar. La seguridad pública está a cargo del Ejército Mexicano, de ahí la falta de resultados, no fueron preparados como policías, son militares. 

AMLO se sabe perdido en sus arbitrarias reformas en materia de energía que violan la Constitución, va perdiendo los juicios. Sin mayoría calificada en la Cámara d Diputados, va por la reforma suprema, bajo el soterrado pretexto de no incrementar los precios de la energía eléctrica y las gasolinas. Promesa que desde campaña no ha cumplido. Para ello no se requiere reformar la Constitución. Se trata de un engaño, “tentalea” el terreno para ver que “bola” le lanzan las oposiciones. 

López quiere regresar a las empresas monopólicas del Estado, esas son sus intenciones. Sacar a México de la competencia internacional, no solo viola tratados internacionales, es hundir más al país en la mediocridad, de la que parece disfrutar mucho Andrés Manuel López Obrador. Sin duda que el presidente de la República es un mediocre. 

Héctor Parra Rodríguez 

Periódico Raíces