El TEC de Querétaro no puede detener su futuro: La educación de los jóvenes debe estar por encima de cualquier diferencia.

¡ES MOMENTO DE DIALOGAR, RESOLVER EL CONFLICTO Y REGRESAR A LAS AULAS! LA EDUCACIÓN DE NUESTROS JÓVENES NO PUEDE ESPERAR.

Por José Luis Aragón Chávez 

Egresado del Tec de Queretaro.

Como egresado del Instituto Tecnológico de Querétaro, me dirijo con respeto, pero también con profunda preocupación, a toda nuestra comunidad tecnológica: al sindicato, a los estudiantes, al patronato, a las autoridades educativas y a todos los actores involucrados en el conflicto que hoy afecta a nuestra institución.

¡Es momento de sentarse a dialogar, encontrar soluciones y devolverles a nuestros jóvenes lo que más necesitan: sus aulas, sus maestros y la oportunidad de prepararse para construir un mejor futuro!

El Tecnológico de Querétaro no es solamente una institución educativa. Es una casa de formación profesional, un orgullo para nuestro estado y un referente de calidad académica que, durante décadas, ha contribuido al desarrollo económico, industrial, científico y social de Querétaro.

Su prestigio se ha construido con años de trabajo, generaciones de docentes comprometidos, estudiantes talentosos y egresados que han demostrado su capacidad en prácticamente todos los ámbitos de nuestra sociedad.

¡Ese prestigio no puede quedar atrapado entre diferencias, desacuerdos o intereses de los distintos grupos que convergen en nuestra institución!

Las diferencias existen y pueden ser legítimas. Las demandas deben escucharse, las carencias deben atenderse y las necesidades de la comunidad tecnológica deben encontrar respuestas. Sin embargo, ninguna diferencia debe hacernos perder de vista la razón fundamental de la existencia del Tecnológico: formar profesionistas preparados, impulsar el conocimiento y servir a la sociedad.

¡LA EDUCACIÓN DE LOS JÓVENES NO PUEDE ESPERAR!

Detrás de cada estudiante hay una familia que deposita sus esperanzas en la educación; hay jóvenes que luchan por alcanzar sus sueños y padres que realizan enormes sacrificios para brindarles una carrera profesional.

Cada día que se prolonga el conflicto representa incertidumbre para quienes desean continuar sus estudios y aprovechar las oportunidades que ofrece una institución de esta calidad.

Por eso, hago un llamado a todas las partes para que pongan en el centro de sus decisiones el derecho de los estudiantes a recibir una educación de calidad, con continuidad académica y condiciones adecuadas para su formación.

¡LOS JÓVENES NO DEBEN PAGAR LAS CONSECUENCIAS DE LOS DESACUERDOS DE LOS ADULTOS!

El futuro profesional de nuestros estudiantes es demasiado importante para quedar supeditado a intereses particulares, disputas internas o posiciones irreconciliables.

Es indispensable comprender que cada joven que permanece fuera de las aulas ve alterados sus planes, sus tiempos de formación y sus expectativas de desarrollo.

Por ello, la prioridad debe ser encontrar una salida que permita recuperar las actividades académicas a la brevedad, sin dejar de atender las causas que originaron el conflicto.

EL PRESTIGIO DEL TEC SE DEFIENDE CON RESULTADOS, NO CON CONFRONTACIONES

El Instituto Tecnológico de Querétaro ha construido una historia de prestigio académico y formación profesional. Sus programas, procesos de evaluación y certificaciones, en los ámbitos que corresponda, forman parte del esfuerzo institucional por mantener estándares de calidad y responder a las exigencias de un mundo cada vez más competitivo.

Ese patrimonio académico debe protegerse y fortalecerse.

Las instituciones educativas que se convierten en referentes nacionales no lo hacen ignorando sus problemas, sino enfrentándolos mediante el diálogo, la responsabilidad, la evaluación permanente y el compromiso de sus comunidades.

El Tec de Querétaro tiene la oportunidad de demostrar que, incluso ante una situación difícil, sus integrantes pueden encontrar acuerdos y ofrecer un ejemplo de madurez institucional a otras instituciones educativas de Querétaro y del país.

¡QUE NUESTRAS DIFERENCIAS NO DEBILITEN A LA INSTITUCIÓN QUE NOS HA DADO IDENTIDAD, CONOCIMIENTOS Y ORGULLO DE PERTENENCIA!

Como egresado, me preocupa que un conflicto prolongado pueda afectar la imagen y el reconocimiento de una institución cuya trayectoria ha contribuido a consolidar el desarrollo de Querétaro.

El prestigio del Tecnológico no pertenece a un grupo en particular. Es el resultado del esfuerzo de generaciones de estudiantes, maestros, trabajadores y egresados que han llevado con orgullo el nombre de nuestra institución.

Defender ese prestigio significa reconocer los problemas, atender las necesidades y trabajar unidos para garantizar que el Tec continúe siendo sinónimo de preparación, excelencia y compromiso social.

GOBIERNO FEDERAL: ¡ES MOMENTO DE INTERVENIR Y CONSTRUIR SOLUCIONES!

Hago un llamado respetuoso, pero firme, al Gobierno Federal, a través de las autoridades educativas competentes, para que asuma un papel activo en la construcción de una solución.

Es indispensable que se escuchen las demandas, se revisen los compromisos, se identifiquen las carencias y se establezca una ruta de trabajo con acuerdos claros, responsables definidos y plazos concretos.

La solución no debe limitarse a resolver las diferencias inmediatas. También debe atender las necesidades de infraestructura, equipamiento, recursos, condiciones laborales y funcionamiento académico que correspondan a la realidad de nuestra institución.

¡NO BASTA CON REANUDAR LAS CLASES: ES NECESARIO RESOLVER LOS PROBLEMAS DE FONDO Y GARANTIZAR CONDICIONES PARA QUE EL TEC SIGA CRECIENDO!

El Gobierno Federal tiene una responsabilidad fundamental en la atención de los asuntos que correspondan a su ámbito de competencia. Su participación decidida, junto con la disposición de las partes involucradas, puede contribuir a generar las condiciones necesarias para alcanzar acuerdos.

La participación coordinada de las autoridades, el sindicato, los estudiantes, el patronato, los docentes y los demás integrantes de la comunidad tecnológica es indispensable para encontrar una salida duradera.

¡ES HORA DE PASAR DE LAS DIFERENCIAS A LOS ACUERDOS, Y DE LOS ACUERDOS A LAS SOLUCIONES!

¡SENTARSE A DIALOGAR, REVISAR LAS CARENCIAS Y RESOLVERLAS ENTRE TODOS!

No se trata únicamente de regresar a las aulas y continuar como si nada hubiera ocurrido.

Es momento de sentarse en una mesa de diálogo, escuchar todas las voces y revisar con responsabilidad las carencias, necesidades y demandas de nuestra institución.

¿Qué necesita el Tecnológico para fortalecer sus programas académicos? ¿Qué condiciones requieren sus docentes y trabajadores para desempeñar adecuadamente sus funciones? ¿Qué infraestructura, equipamiento y recursos hacen falta? ¿Qué compromisos deben cumplirse para evitar que un conflicto de esta naturaleza vuelva a poner en riesgo la continuidad educativa?

Estas preguntas deben encontrar respuestas concretas.

La comunidad tecnológica merece soluciones, no solamente declaraciones; compromisos verificables, no promesas que se queden en el papel.

El sindicato, las autoridades, el patronato, los estudiantes y los demás actores deben contribuir, desde sus respectivas responsabilidades, a construir una agenda común que coloque a la institución y a sus alumnos en el primer lugar.

¡CUANDO SE TRATA DE LA EDUCACIÓN, EL DIÁLOGO NO DEBE TENER LÍMITES Y LA VOLUNTAD DE RESOLVER DEBE ESTAR POR ENCIMA DE CUALQUIER INTERÉS PARTICULAR!

¡QUE VUELVAN LAS CLASES, QUE SE RECUPERE LA CONFIANZA Y QUE EL TEC SIGA HACIENDO HISTORIA!

Querétaro necesita a su Tecnológico. Lo necesita para preparar a las nuevas generaciones, fortalecer su desarrollo industrial, impulsar la innovación y formar a los profesionistas que contribuirán al bienestar de nuestra sociedad.

En todos los ámbitos de la vida queretana encontramos egresados de esta institución que han puesto sus conocimientos al servicio de empresas, organismos públicos, centros de investigación y proyectos que contribuyen al crecimiento de nuestro estado.

Ellos son una muestra del valor de la educación tecnológica y del potencial que existe en las aulas del Tec.

Por eso, hoy debemos mirar hacia adelante.

Invito al sindicato a mantener abiertas las puertas del diálogo; a las autoridades, a escuchar y ofrecer respuestas; al patronato, a contribuir dentro de sus atribuciones; a los estudiantes, a hacer escuchar su voz, y a todos los actores involucrados, a actuar con responsabilidad y visión de futuro.

Que nadie pierda de vista que los intereses particulares, las diferencias internas y las posiciones encontradas deben encontrar un cauce de solución frente a una responsabilidad mucho mayor: garantizar la educación y proteger el futuro de nuestros jóvenes.

Como egresado, expreso mi confianza en que la comunidad tecnológica sabrá encontrar los acuerdos necesarios para superar este momento.

Porque el Tec de Querétaro es mucho más que un conflicto coyuntural. Es historia, conocimiento, prestigio, identidad y esperanza para las nuevas generaciones.

Su legado pertenece a todos los que han formado parte de sus aulas, a quienes han contribuido a su crecimiento y a quienes hoy sueñan con convertirse en los próximos profesionistas egresados de esta gran institución.

No permitamos que las diferencias nos hagan olvidar todo lo que representa el Tecnológico de Querétaro. Defendamos su prestigio, fortalezcamos su calidad educativa y devolvamos a nuestros jóvenes la oportunidad de seguir construyendo su futuro.

¡POR EL REGRESO INMEDIATO A LAS AULAS!

¡POR LA UNIDAD DE LA COMUNIDAD TECNOLÓGICA!

¡POR LA DEFENSA DE LA CALIDAD EDUCATIVA!

¡POR EL FUTURO DE NUESTROS JÓVENES!

Que las diferencias se resuelvan en la mesa del diálogo y que las soluciones se traduzcan en hechos.

El Tecnológico de Querétaro merece recuperar la normalidad académica, fortalecer su calidad educativa y seguir siendo motivo de orgullo para nuestro estado.

Porque quienes hemos pasado por sus aulas sabemos que ser parte de esta institución es llevar con nosotros una identidad, una historia y un compromiso con la sociedad.

¡EL TEC DE QUERÉTARO DEBE SEGUIR SIENDO UN ORGULLO PARA QUERÉTARO Y UN EJEMPLO PARA MÉXICO!

Periódico Raíces